Es común guardar silencio por evitar ciertos problemas. Pero, ¿es esto lo mejor? La verdad, no lo sé. A veces tratando de complacer al mundo entero para evitar inconvenientes, terminamos más enredados, e incluso con más conflictos que de costumbre. Quizás sea cierto eso de que primero hay que preocuparse por uno, quererse uno y luego pensar en los demás. Lástima que me cueste tanto ser egoista. Por una u otra razón, siempre tenemos una persona por la que damos mucho. A veces vale la pena, a veces no, depende de la persona afortunada, es decir, la persona que recibe todo. No es secreto para nadie que algunas personas merecen más que otras por el simple hecho de ser más humanas. ¿Por qué duele tanto cuando nos dicen que viven su vida por nosotros si eso es algo hermoso? Quizás porque uno suele desear escucharlo en buenos momentos y no en medio de una discusión. Hay que sentarse a pensar y saber que las cosas dichas en una discusión siempre se unen a cosas malas y hacen referencia a...
Una pequeña catarsis *