Decidiste decir que sí.
Y comenzar tus treinta años al lado de la persona más adaptada a tu cielo eterno.
Decidiste decir que sí, para seguir corriendo juntos por el cemento, soltando humo por el sol que los arropa, para iluminarles bien el camino y evitar caídas.
Decidiste decir que sí, para seguir escondiendo los detalles de cotidianidad que tanto nos cuesta evidenciar a las mujeres.
Decidiste decir que sí, porque entendiste que no siempre lo que parece, es... Y que debajo de una camioneta y una Columbia, se escondía el verdadero amor de tu vida.
Decidiste decir que sí, para que te llenen de flores frescas si se cruzan por el mercado mientras compran los vegetales para un rico plato de mediodía.
Decidiste decir que sí, para seguir guardando chucherías en su bolso de la comida todos los días, para que sonría por un detalle y siga su rutina.
Decidiste decir que sí, para que la playa siga siendo tan especial como siempre lo fue, pero nunca tan cálida como ahora que están juntos.
Decidiste decir que sí, porque llegó la única persona que merece tu mejor versión.
Decidiste decir que sí, porque desde el primer momento supimos que no era un número más, sino el definitivo.
Decidiste decir que sí, porque el baile los unió, y eso es diversión para toda la vida.
Decidiste decir que sí, porque siempre luchaste por lo puro, y es lo que quieres para el resto de tus días
Decidiste decir que sí, porque las sonrisas que dibujaba él eran distintas a las del resto.
Decidiste decir que sí, porque recordaste la calma que venía después de cada huracán... Porque juntos siempre han podido con todo, incluso con ustedes mismos.
Decidiste decir que sí, porque el tercer piso debe asumirse a la altura.
Decidiste decir que sí, porque ya merecías ser tan feliz como en esta foto, y sonreír así de genuina por amor.
Yo, simple espectadora de tu felicidad, también decidí. Porque desde que nos conocemos, hemos crecido juntas.
Decidí decir que sí a confiar en el amor. Decidí poner en práctica todo lo que aprendimos de la mano.
Decidí vivir el amor de una forma en la que te sientas orgullosa.
Decidí verte sonreír por el resto de tu vida, al lado de quien te ama, porque nuestra historia también será una saga.
Decidí no decaer cuando dude, porque la vida nos va respondiendo a veces en silencio mientras nos abre los caminos al más bonito valle.
Decidí hacer una oda a las sonrisas que compartimos mientras nos intercambiábamos experiencias en el amor.
Decidí aspirar el humo y la energía que sea necesaria para seguir adelante siempre que lo necesite, porque así me lo enseñaste.
Decidí hacer siempre lo que ame, porque es en lo que realmente seré buena.
Decidí escribirte esto, porque tú y yo siempre hemos sabido leernos bien entre líneas.
Decidí, por último, decretar que esta será una decisión compartida... Porque lo viviremos muy de cerca, sin importar las distancias.
Decide siempre lo que te haga feliz, aunque ya tendrás el resto de tu vida con el mejor arquitecto para ello.
Y comenzar tus treinta años al lado de la persona más adaptada a tu cielo eterno.
Decidiste decir que sí, para seguir corriendo juntos por el cemento, soltando humo por el sol que los arropa, para iluminarles bien el camino y evitar caídas.
Decidiste decir que sí, para seguir escondiendo los detalles de cotidianidad que tanto nos cuesta evidenciar a las mujeres.
Decidiste decir que sí, porque entendiste que no siempre lo que parece, es... Y que debajo de una camioneta y una Columbia, se escondía el verdadero amor de tu vida.
Decidiste decir que sí, para que te llenen de flores frescas si se cruzan por el mercado mientras compran los vegetales para un rico plato de mediodía.
Decidiste decir que sí, para seguir guardando chucherías en su bolso de la comida todos los días, para que sonría por un detalle y siga su rutina.
Decidiste decir que sí, para que la playa siga siendo tan especial como siempre lo fue, pero nunca tan cálida como ahora que están juntos.
Decidiste decir que sí, porque llegó la única persona que merece tu mejor versión.
Decidiste decir que sí, porque desde el primer momento supimos que no era un número más, sino el definitivo.
Decidiste decir que sí, porque el baile los unió, y eso es diversión para toda la vida.
Decidiste decir que sí, porque siempre luchaste por lo puro, y es lo que quieres para el resto de tus días
Decidiste decir que sí, porque las sonrisas que dibujaba él eran distintas a las del resto.
Decidiste decir que sí, porque recordaste la calma que venía después de cada huracán... Porque juntos siempre han podido con todo, incluso con ustedes mismos.
Decidiste decir que sí, porque el tercer piso debe asumirse a la altura.
Decidiste decir que sí, porque ya merecías ser tan feliz como en esta foto, y sonreír así de genuina por amor.
Decidí decir que sí a confiar en el amor. Decidí poner en práctica todo lo que aprendimos de la mano.
Decidí vivir el amor de una forma en la que te sientas orgullosa.
Decidí verte sonreír por el resto de tu vida, al lado de quien te ama, porque nuestra historia también será una saga.
Decidí no decaer cuando dude, porque la vida nos va respondiendo a veces en silencio mientras nos abre los caminos al más bonito valle.
Decidí hacer una oda a las sonrisas que compartimos mientras nos intercambiábamos experiencias en el amor.
Decidí aspirar el humo y la energía que sea necesaria para seguir adelante siempre que lo necesite, porque así me lo enseñaste.
Decidí hacer siempre lo que ame, porque es en lo que realmente seré buena.
Decidí escribirte esto, porque tú y yo siempre hemos sabido leernos bien entre líneas.
Decidí, por último, decretar que esta será una decisión compartida... Porque lo viviremos muy de cerca, sin importar las distancias.
Decide siempre lo que te haga feliz, aunque ya tendrás el resto de tu vida con el mejor arquitecto para ello.
Que siempre tengamos una escalera.
Que siempre nos sobren los motivos.
Te adoro.



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