4:30am y sigo despierta. ¿Por qué? No lo sé.
¿Alguien sabe por qué cuando no se puede dormir se piensan tantas cosas? Yo creo que es "la hora creativa" y por eso surgen tantas cosas, de nos ser así, aunque sea la mía parece serlo.
El insomnio siempre está lleno de algo, algunas veces de silencio, otras de TV, tantas otras de internet y en algunos casos de compañía. Todo esto cuando se quiere pensar llega a aturdir, quizás es cierto eso de que "Todo es bueno pero en la dosis exacta".
A esta hora reviso las redes sociales y no consigo nada lleno de contenido, puras tonterías, gente en la calle maldiciendo la seguridad, otra profanando de falsas amistades... En fin, sólo quejaderas y falsedades.
Mañana será el típico domingo: almuerzo familiar, salida casual con algunos amigos y luego volver a casa para recibir la cotidianidad en cama y saludar el comienzo de la semana. Semana... ¿Cuántas semanas tendremos disponibles para vivir? ¿Cuántos domingos -y por ende almuerzos familiares- pasarán por nuestro calendario? ¿Serán estos suficientes para compartir con las personas que más te quieren? ¿Podrás recordar cada uno de ellos, o por lo menos la gran mayoría? La verdad, espero que sí.
Pensar... ¿Para qué pensar? No es algo que se elija. Por más que se trate de engañar a la mente, siempre habrá algo que te recuerde a esa persona o momento y recordarás. La vida está llena de recuerdos, y en tantas noches en vela he podido darme cuenta que querer huir de ellos no es la mejor elección; siempre terminan agarrándote y dándote un balde de agua fría. Como podrán ver, es mejor sentarse y recibir los recuerdos con los brazos abiertos, al menos no quedamos como derrotados por un simple flashback.
No sé qué hago escribiendo a esta hora, probablemente mañana -esto quiere decir en unas pocas horas- me despierte y diga "No debí escribir eso" o me pregunte ¿Qué me pasaba por la cabeza?, pero la verdad, no me importa. Si alguno de estos dos comentarios vienen a mi cabeza simplemente me responderé: El insomnio es la razón.
Bueno, creo que ya es hora de entablar la rutinaria pelea contra el sueño a ver quién termina ganando. Espero que esta vez sea yo quien salga victoriosa, de no ser así, nos leemos en unos minutos nuevamente.
¿Alguien sabe por qué cuando no se puede dormir se piensan tantas cosas? Yo creo que es "la hora creativa" y por eso surgen tantas cosas, de nos ser así, aunque sea la mía parece serlo.
El insomnio siempre está lleno de algo, algunas veces de silencio, otras de TV, tantas otras de internet y en algunos casos de compañía. Todo esto cuando se quiere pensar llega a aturdir, quizás es cierto eso de que "Todo es bueno pero en la dosis exacta".
A esta hora reviso las redes sociales y no consigo nada lleno de contenido, puras tonterías, gente en la calle maldiciendo la seguridad, otra profanando de falsas amistades... En fin, sólo quejaderas y falsedades.
Mañana será el típico domingo: almuerzo familiar, salida casual con algunos amigos y luego volver a casa para recibir la cotidianidad en cama y saludar el comienzo de la semana. Semana... ¿Cuántas semanas tendremos disponibles para vivir? ¿Cuántos domingos -y por ende almuerzos familiares- pasarán por nuestro calendario? ¿Serán estos suficientes para compartir con las personas que más te quieren? ¿Podrás recordar cada uno de ellos, o por lo menos la gran mayoría? La verdad, espero que sí.
Pensar... ¿Para qué pensar? No es algo que se elija. Por más que se trate de engañar a la mente, siempre habrá algo que te recuerde a esa persona o momento y recordarás. La vida está llena de recuerdos, y en tantas noches en vela he podido darme cuenta que querer huir de ellos no es la mejor elección; siempre terminan agarrándote y dándote un balde de agua fría. Como podrán ver, es mejor sentarse y recibir los recuerdos con los brazos abiertos, al menos no quedamos como derrotados por un simple flashback.
No sé qué hago escribiendo a esta hora, probablemente mañana -esto quiere decir en unas pocas horas- me despierte y diga "No debí escribir eso" o me pregunte ¿Qué me pasaba por la cabeza?, pero la verdad, no me importa. Si alguno de estos dos comentarios vienen a mi cabeza simplemente me responderé: El insomnio es la razón.
Bueno, creo que ya es hora de entablar la rutinaria pelea contra el sueño a ver quién termina ganando. Espero que esta vez sea yo quien salga victoriosa, de no ser así, nos leemos en unos minutos nuevamente.

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